Batalla del monte de las cruces

Batalla del monte de las cruces fue uno de los primeros enfrentamientos militares que se dieron luego del primer grito de independencia en septiembre de 1810; tuvo lugar el 30 de octubre de 1810 y los insurgentes que se enfrentaron contra las fuerzas del virreinato completamente leales a la corona española eran comandados por Miguel Hidalgo e Ignacio Allende; por otro lado, las fuerzas españolas fueron comandadas por el coronel Torcuato Trujillo.

Antecedentes de la batalla de las cruces

Ante la posible invasión de Napoleón Bonaparte a colonias americanas pertenecientes a la Corona Española, estas comenzaron en todo el continente una serie de movimientos en pro de lograr su independencia; entre ellas México, en donde se comenzó un movimiento independentista que tuvo su nacimiento formal el 16 de septiembre de 1810.

Este movimiento insurgente era liderado por el Cura Miguel Hidalgo y Costilla, quién logró hacerse al inicio de 6000 hombres y conseguir ocupar varios territorios importantes del país.

Luego la cantidad de rebeldes iba en aumento, mientras que España buscaba reaccionar valiéndose de su Ejercito Realista al mando de Francisco Xavier Venegas.

A lo largo del territorio se fueron dando diversas batallas y enfrentamientos entre insurrectos y realistas; el objetivo final era ocupar la Ciudad de México.


Uno de los enfrentamientos tuvo lugar en Alhóndiga de Granaditas en la que Hidalgo junto a sus hombres atacaron a los españoles con un desenlace sangriento y fatal a favor de los rebeldes.

Luego el avance siguió ocurriendo hasta llegar al Monte de las Cruces el cual era un lugar de acceso importante para llegar a la Ciudad de México y en donde los rebeldes consiguieron una de sus victorias más importantes.

Las victorias que propiciaron la Batalla del monte de las cruces

Los insurgentes habían tenido varios triunfos antes de esta batalla, tomaron Alhóndiga de Granaditas, Valladolid y Toluca, todo en poco más de un mes y esto obviamente había levantado su moral a tal grado que estaban dispuestos a enfrentarse a quien sea con tal de tomar la capital; fue así que la mañana del 30 de octubre más de 80,000 insurgentes se enfrentaron contra las pocas fuerzas españolas que se encontraban en la zona, siendo aproximadamente 7000 el número de ellos.

Batalla del monte de las crucesLa retirada más intrigante de toda la historia de la independencia
Como era de esperarse, tanto por el ánimo que los insurrectos tenían gracias a sus recientes victorias, como también por superar en número del ejército español, esta fue otra victoria de los sublevados, los cuales estaban cada vez más cerca de alcanzar la que en aquellos entonces era conocida como la Ciudad de los Palacios, la capital; la cuestión es que esto nunca sucedió, porque en el momento en el que todos esperaban continuar con el camino, Miguel Hidalgo ordenó la retirada y en lugar de ir hacia la capital fueron rumbo al Bajío.

Muchos dicen que consideraba haber cometido suficientes muertes y que el gobierno habría entendido que hablaba en serio cuando decían que querían la independencia; una probable prueba de eso es que el 1 de noviembre mandó a Mariano Abasolo a negociar la rendición pacífica de las tropas del virrey, hecho que no estuvo ni siquiera cerca de ocurrir y que sin lugar a dudas les quitó a los campesinos la ventaja que tenía que haber monte2atemorizado por completo a los españoles.

El 7 de noviembre, poco más de una semana después de haber triunfado en una batalla tan importante, tropas españolas les alcanzaron en San Jerónimo Aculco y ahí se dio una batalla muy famosa también conocido como la batalla de Aculco, de la cual hablaremos en otra ocasión.

Consecuencias

Tras el triunfo del Ejército Independentista por encima del ejército realista, lo que suponía la conquista de la capital, no obstante Miguel Hidalgo toma una decisión que hasta la actualidad parece irracional.

En vez de avanzar hacia Ciudad de México este decide enviar a sus negociadores a hablar con el Virrey con el objetivo de pedirle su renuncia de forma pacífica, pues Hidalgo no quería que se repitieran los actos violentos y sangrientos ocurridos en Alhóndiga de Granaditas.

Pese a las peticiones el Virrey no aceptó y entonces Hidalgo en vez de avanzar hacia Ciudad de México para lograr el objetivo, vuelve a tomar una decisión inesperada y pide a sus hombres abandonar la posición, lo que representó la desmoralización de su ejército y una ventaja para los realistas quienes reestructuraron su ejército a cargo del General Félix María Calleja, quien en adelante conseguiría victorias significativas para su ejército.

El museo

Después de 204 años que tuviera lugar la Batalla del Monte de las Cruces fue inaugurado su museo, con el objetivo de difundir la historia independentista del país y convertirlo en un centro cultural importante.

El mismo se encuentra ubicado en el mismo lugar donde se desarrolló la batalla (Sierra de las Cruces) y en él se pueden disfrutar de explosiones artísticas y sana diversión.