Historia de México

El Ejército Constitucionalista

El Ejército Constitucionalista es el nombre por el que fue conocido un ejército formado en 1914 durante la revolución mexicana cuyo líder era  Venustiano Carranza, y que nació con el  propósito de mantener el orden constitucional y derrocar al gobierno de Victoriano Huerta.

El Ejército Constitucionalista

Antecedentes del Ejército Constitucionalista

En 1911, tras casi 30 años en el poder, el dictador Porfirio Díaz es derrocado y  Francisco León de la Barra asume el cargo como presidente interino, siendo sustituido nueve meses más tarde por Francisco I. Madero, uno de los principales líderes de la revolución mexicana, sin embargo, este hecho trajo consigo una gran inestabilidad política y social en el país.

Esta inestabilidad fue provocada en parte porque Madero no cumple con lo que había prometido a los otros caudillos ni devuelve las tierras a los campesinos, al contrario se quitaban cada vez más tierras para ser administradas por el gobierno y los terratenientes. Como resultado, y tras la llamada decena trágica, Madero es asesinado y asume el poder en sustitución de él, Victoriano Huerta.

Creación y Organización del ejército constitucionalista

La creación o inicio del ejercito

El 19 de febrero de 1913, Venustiano Carranza gobernador del Estado Libre y Soberano de Coahuila, emitió el decreto número 1421, en el cual se desconocía a Huerta como presidente y se facultaba a Carranza para armar fuerzas que permitieran mantener el orden constitucional.

Carranza aparece como un personaje clave en la lucha contra la usurpación de poder llevada a cabo por Huerta y sus colaboradores, pues comprendió que el vil asesinato de Madero no había sido fortuito sino un hecho fraguado para hacerse con el poder máximo de la nación.

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Para cumplir con lo encomendado por el congreso, Carranza decidió formar un ejército que enfrentara al ejército federal y cuyas bases fueron expuestas en el Plan de Guadalupe el 26 de marzo de 1913 donde se establecía que el mismo Carranza sería primer jefe del ejército y en el que se llamaba a todos los movimientos insurrectos a agruparse en ese único ejército.

A Carranza se unieron Álvaro Obregón al frente del ejército del Noroeste, Emiliano Zapata como líder del Ejército del Sur, Francisco “Pancho” Villa líder de la División del Norte, y otros personajes.

Las acciones de estos grupos dieron como resultado que en agosto de 1914 Huerta abandonara el país tras lo cual Carranza manifestó su firme intención de proclamarse primer jefe, decisión que no fue bien vista por el resto de líderes revolucionarios.

Organización del Ejército

El 4 de julio de 1913, el ejército constitucionalista fue organizado en 7 cuerpos de ejército, cada uno de los cuales se desplegaría en una región constituida por tres o más estados, estos grupos fueron el del Centro (Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo y México), del Noreste (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas), del Noroeste (Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa y Baja California), del occidente (Jalisco, Colima, Michoacán y Tepic), del oriente (Puebla, Tlaxcala y Veracruz.), del Sur (Morelos, Guerreo y Oaxaca), del Sureste (Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas),

De todos estos grupos, el del norte y el del sur, encabezados por Villa y Zapata respectivamente, fueron los más destacados y se les llegó considerar como las dos unidades militares más grandes y poderosas de todo el ejército revolucionario, y las cuales llegaron a vencer a ejércitos enemigos mejor preparados o mayores en número.

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En su conjunto, el ejército tomó el control de todos los estados del país, pero no alcanzó el principal objetivo anhelado, que no era que otro que la paz interna, la cual a pesar de los esfuerzos de los caudillos y líderes revolucionarios no se pudo lograr.

La Convención de Aguascalientes

En octubre de 1914, se convocó a una reunión extraordinaria  en Aguascalientes, que fue llamada Soberana Convención Revolucionaria (conocida popularmente como la Convención de Aguascalientes), donde estuvieron presentes los caudillos de la revolución o sus representante, con el fin de discutir y llegar a acuerdos que permitieran disminuir los niveles de confrontación entre ellos y con el propósito de la elaboración de programas, reformas y políticas que se deberían llevar a cabo para reestructurar a México después de la Revolución.

Los participantes de la convención estuvieron de acuerdo en que se repartieran las tierras a los campesinos según lo estipulado por Zapata y que Eulalio Gutiérrez ocupara el cargo de presidente interino, sin embargo, Carranza no estuvo de acuerdo con la decisión, lo que terminó de fracturar por completo la ya débil unidad revolucionaria y generó una lucha sin cuartel entre los carrancistas por un lado y los villistas y zapatistas por el otro.

Todo indicaba que el segundo grupo se haría con la victoria sin embargo, la división del norte, el ejército encabezado por Villa fue derrotado en la Batalla de Celaya en abril de 1915, lo que dejó prácticamente inutilizado al Ejército Libertador del Sur dirigido por Zapata.

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La constitución de 1917

En paralelo a todos los enfrenamiento internos entre los revolucionarios, a finales de 1916 estos se reunieron en Querétaro con el objetivo de reformar la Constitución de 1857, sin embargo, más que reformarla decidieron redactar una completamente nueva que se adecuara mejor a las circunstancias del país y que incluyera ideas de todos los grupos que habían participado en la revolución mexicana.

El texto completo fue promulgado el  5 de febrero de 1917, bajo el nombre de  Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, razón por la cual se conoce a esta constitución, fruto de la labor emprendida por ejercito constitucionalista, como la constitución de 1917.

Reaparición y final del Ejército Constitucionalista

En el período comprendido entre 1915 a 1919, el ejército constitucionalista fue un elemento importante en la presidencia de Carranza pues le sirvió para mantener el orden del país y mantener él mismo en el poder. En los gobiernos posteriores el ejército constitucionalista, tuvo participación en la rebelión de Adolfo de la Huerta y en la Guerra Cristera, en la cual se institucionalizaron las fuerzas armadas y se reformó el ejército constitucionalista para convertirlo en lo que desde entonces y hasta nuestros días se conoce como el ejército mexicano.