Historia de México

El Plan de Paz y Guerra

Desde sus inicios, el proceso por la independencia de méxico generó constantes batallas que dejaban numerosas pérdidas tanto civiles como militares en ambos bandos, siendo en algunos de estos casos estas pérdidas cuestiones que podían ser editadas, pero se cometían e incluso con lujo de barbarie a manera de advertencia por los diferentes ejércitos; a pesar de que a muchos les parecía que era algo merecido, a los insurrectos por ser rebeldes y a los españoles por ser opresores, seguían habiendo personas que no perdían el enfoque y cuyo propósito era solamente la independencia.

Una de estas personas fue el insurgente mexicano José María Cos, quien redactó el 16 de marzo de 1812 un plan que en realidad era una propuesta política; al ser una propuesta en la cual se involucraban los dos bandos que estaban contendiendo, este documento fue enviado al virrey de la Nueva España en ese entonces, Francisco Xavier Venegas. El propósito del plan era sencillo, tratar de negociar la independencia de México por medio de reconocimientos políticos y concertaciones, eliminando completamente la lucha armada.

Por otra parte, si esta opción no era escogida por los españoles, entonces soplan sería establecer los lineamientos de combate a los que se tenían que apegar ambos bandos para evitar la crueldad excesiva en las batallas.

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El plan de paz
El Plan de Paz y GuerraEsta es la primera parte del documento, el cual consta de tan sólo ocho artículos y probablemente lo más importante de todos está resumido en los primeros dos, donde se estipulaba que la soberanía del país residía solamente en la masa de la nación, significando esto automáticamente que la nación podría ser representada en un Congreso por parte de la población, como diputados en todo caso y no gobernada por un único dictador.

El otro artículo dicta que España y América serían integrantes de la monarquía y sujetas al rey, pero una cuestión muy importante cambiaría y es que ambas naciones serían iguales entre sí, sin que la una depende de la otra y sin que el a atender la obligación de subordinarse a la otra también. El plan ni siquiera fue contestado por el virrey en turno, lo que significó de forma automática que la guerra continuaría y al no haber emitido contestación alguna, tampoco se podía considerar que las reglas del plan de guerra serían las que se aplicaría a las batallas.

Plan de guerra
Esta parte del escrito consta de 10 artículos que explicaba las razones por las cuales no tenían que ser demasiado crueles los asistentes de las batallas, habiendo entre ellas incluso algunas reglas que acudían a los valores cristianos como referencias; los incisos más interesantes son los que piden que ningún reo se sentencia a muerte, sino que sean mantenidos como rehenes, con el propósito de poder utilizarlos en canjes a futuro durante las batallas.
Probablemente ninguno de los bandos respetó ni siguió en ningún momento todo lo expresado en este plan.

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