Historia de México

Etapas de la independencia de México

Las Etapas de la independencia de México ha sido dividida por historiadores y conocedores en cuatro. Primera etapa “El Inicio de la Guerra de Independencia”, segunda etapa “La Anhelada Organización de Fuerzas”, tercera etapa “La Resistencia en Guerra de Guerrillas” cuarta etapa “La Terminación y Consumación de la Independencia”.

Primera etapa de la independencia de México.

Esta parte de la historia tiene como principal protagonista a Miguel Hidalgo y Costilla. Este nacionalista mexicano emprendió una cruzada que terminaría con su vida en un paredón de fusilamiento por tener como objetivo independizar a su nación sin tener la fuerza y organización necesaria para desatar un nudo resguardado por el imperio más poderoso de la época, el español.

Miguel Hidalgo lideró un levantamiento popular que fue descubierto tempranamente por los españoles. Esto ocurrió en 1810 y fue la primera chispa que levantó al pueblo mexicano hasta lograr su el 27 de septiembre de 1821.

Querétaro y Dolores

Etapas de la independencia de MéxicoQuerétaro fue la ciudad elegida por los conspiradores como sede para tener sus reuniones clandestinas en contra de la corona. Su estrategia consistía en lograr la destitución formal de españoles afectos a la corona de sus puestos en el gobierno de la provincia apoyado por un levantamiento popular que comenzaría el 1 de octubre.

Entre sus líderes estaban Ignacio Allende, Mariano Abasolo, Miguel Domínguez, Juan Aldama, Josefa Ortíz y Miguel Hidalgo y Costilla.

La conspiración fue expuesta el 9 de septiembre por José Mariano Galván y las cabezas conspiradoras fueron cayendo una a una en manos realistas. Entre los arrestos, Josefa Ortíz pudo avisar a otros líderes de la purga que se estaba llevando a cabo y varios lograron huir hasta la ciudad de Dolores para en voz de Hidalgo hacer lo que se conoció como el “Grito de Dolores”.

Batallas cruentas en casi todo el territorio mexicano se dieron cita hasta 1811, las cabezas de la insurgencia no tenían muy en claro los objetivos ni cómo lograrlos y poco a poco, a pesar de contar con la venia de casi todo el pueblo mexicano, los españoles fueron logrando victorias tras victorias tras acabar con la insurgencia.

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Las fuerzas independentistas lograron un avance rápido y contundente a través de un par de ciudades importantes (Bajío y Nueva Esparta), pero Hidalgo una vez estando frente a Ciudad de México ordenó la fortificación de posiciones y no el avance.

Esta última decisión del primer insurgente ofendió al otro cabecilla, Allende, y a partir de ahí su relación se convirtió en una batalla de ideas constantes, aunado a esto, las derrotas sufridas dieron con el término de todo.

Tras tantas derrotas consecutivas los sublevados tuvieron que huir al norte y en Acatita de Baján fueron capturados y llevados a Chihuahua para su ejecución. A Hidalgo, Allende, Jiménez y Aldama les fueron cortadas las cabezas y expuestas en las esquinas de la alhóndiga de Granaditas como recuerdo para todos los que se quisieran volver a sublevar en el futuro.

Segunda etapa de la independencia de México

Esta etapa es llamada de esta manera porque al fin los insurgentes lograron comulgar en formas y objetivos para lograr la meta mayor. Desde que Ignacio López Rayón fue nombrado general de las fuerzas insurgentes dio comienzo este nuevo ciclo.

Rayón fue nombrado así poco antes de que Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez, entre otros, fueron puestos presos y posteriormente ejecutados por los realistas. Se tiene que destacar que durante estos cuatro años las fuerzas independentistas lograron dotarse de estructura y de un cuerpo jurídico clave en las pugnas políticas consecuentes.

Hasta 1815 las fuerzas mexicanas independentistas lograron apuñalar al imperio por todos los flancos y aunque España posó sus ojos sobre México hasta lograr victorias determinantes para el momento, todo dio sus frutos.

Tercera etapa de la independencia de México

Como dijimos, las fuerzas realistas retomaron fuerzas por movimientos agresivos de la corona que no estaba dispuesta a perder México dentro de una guerra independentista continental que se extendía desde la Patagonia y que tenía sus focos más fuertes en Venezuela, Colombia, Perú y las tierras mexicanas.

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Esta etapa que comprende desde 1815 hasta 1821 puso a prueba el temple. Las fuerzas realistas se dieron el gusto de exterminar gran parte del ejército independentista y enviar a sus líderes a la tumba. No obstante nacerían más comandantes dispuestos a todo por la liberación de su pueblo.

Las batallas en esta etapa se presentaron como la quisieron los insurgentes. En vista de que no podían enfrentar al ejército español en campo abierto, emprendieron una campaña de guerra de guerrillas que poco a poco fue dando sus frutos.

Cuarta etapa de la independencia de México

Ya para 1821 se firma el Plan de Iguala y el 28 de septiembre se hace lectura del Acta de Independencia. El general Iturbide y el comandante Guerrero formaron una fuerza inmensa llena de criollos, españoles residentes y descontentos con la corona que fue capaz de sofocar a los que ya se habían convertido en minoría clara tanto en el campo de batalla como las justas políticas.

Las élites eclesiásticas y bélicas se juntaron para acabar de una vez por todas con el lazo que los unía a España. La clave para esto fue la promulgación de la Constitución Liberal de 1821 jurada por Fernando VII que cambiaba una serie de factores que a las provincias afectaba y mucho. Esto provocó que fuerzas que apoyaban a la corona española se unieran a Iturbide y Guerrero para acabar con el lazo.

El Ejército Trigarante con su Religión Católica, Independencia para México y Unión de las razas logró expulsar a la corona y proclamar a Iturbide como emperador de la Nación. El 27 de septiembre de 1821 fue consumada esta gran hazaña, que se sumaría a la de las demás naciones centro y sur americanas que también luchaban por ganar su independencia tanto de España como de los demás imperios colonizadores que habían puesto sus garras para saquear al continente desde hacía siglos.