Independencia de Texas

Se conoce como independencia de Texas a la separación de Texas del territorio mexicano, tras una serie de batallas que tuvieron punto final en la batalla de San Jacinto.

Antecedentes de la Independencia de Texas

Independencia de TexasEn 1821, Agustín de Iturbide otorga una concesión al estadounidense Moses Austin para colonizar el territorio de Texas que se repartía entre los estados de Coahuila y Texas, sin embargo, tras su muerte al año siguiente, la concesión es heredada por su hijo Stephen Austin quien sí llevaría a cabo el proceso de colonización.

Como resultado, tan solo dos años después la población de esta región comenzó a cambiar, llegaron decenas de familias procedentes de los Estados Unidos, pero también esclavos que eran traídos por estos, centroamericanos y habitantes de diversos estados de México que vieron la prosperidad de esta región como una oportunidad para conseguir empleo. En consecuencia, la colonia estadounidense en suelo mexicano, Texas, llegó a tener 18000 habitantes de diversas razas y clases sociales.

En medio de este panorama, en 1827 el gobierno de los Estados Unidos hace una oferta de un millón de dólares al mexicano para la compra y adhesión a su territorio de Texas, sin embargo, Vicente Guerrero, entonces presidente, rechaza la solicitud. En un lapso de dos años, nuevamente se haría la propuesta pero esta vez se ofrecían cinco millones de dólares y el presidente mexicano vuelve a rechazarla.

Inicio de la independencia de Texas

Cuando los nuevos habitantes llegaron a Texas, era de imaginarse que en algún momento comenzarían los problemas. Por un lado porque estos traían consigo esclavos, una condición no permitida en México y también porque sus ideales no coincidían con los del resto del país y mucho menos con sus autoridades.

Los inconvenientes se hicieron más latentes en 1835 tras la promulgación por parte del presidente Antonio López de Santa Anna de la constitución centralista que abolía la Constitución federal de 1824, como resultado en todo México comenzó el descontento y Texas no fue la excepción.

Sumado a lo anterior, el mismo gobierno de los Estados Unidos que ya había manifestado su interés por Texas, infundió en los colonos el deseo de independizarse de forma definitiva de México, sin embargo, a pesar de las solitudes hechas por estos, Santa Anna no les concede la independencia y más bien como respuesta a su solicitud comienza una fuerte represión contra los colonos que terminó en el asesinato de uno de ellos a manos del ejército mexicano.

La guerra de independencia de Texas

La situación fue insostenible y desencadena en el inicio de la guerra de independencia el 2 de octubre de 1835 que enfrentaría en varias batallas al ejército mexicano con los colonos texanos.

El primer combate de esta larga guerra fue llamada la batalla de Los González, que tuvo como líderes en el lado mexicano a Francisco de Castañeda y por el texano a John Henry Moore. El resultado de esta batalla fue la retirada de ambos ejércitos, aunque los colonos  tomaron el control de La Bahía y de San Antonio Béjar.

La batalla de Goliat  ocurrida el 10 de octubre de 1835 fue el segundo combate que enfrentaría a ambos bandos, en esta ocasión los colonos tuvieron una clara victoria, que se repetiría el 28 de octubre en la batalla de Concepción, el 26 de noviembre en la batalla de Pasto, en el Sitio de Béjar entre el 12 de octubre y el 11 de diciembre  y en la batalla de Lipantitlán el 4 de noviembre.

Aunque los colonos estaban demostrando una superioridad notoria, la historia cambiaría el 27 de febrero de 1836 en la batalla de San Patricio donde 500 hombres del ejército mexicano obtuvieron la victoria comandados por José Urrea ante una diminuta formación de colonos de apenas 60 hombres.

La Batallas de Agua Dulce (2 de marzo),  El Álamo (23 de febrero-6 de marzo), Refugio (12 al 15 de marzo) y Coleto (19 y 20 de marzo) parecían sellar el destino de la guerra y dar como claro victorioso al ejército mexicano, no obstante, por parte de los colonos la batalla no había terminado.

El 21 de abril, los colonos liderados por el general Samuel Houston ejecutaron un estrategia que nadie esperaba, aprovecharon que los mexicanos tomaban una siesta despreocupados por su casi segura victoria, para atacarlos con fusiles y rifles lo que dio lugar por espacio de poco menos de media hora, a la batalla de San Jacinto, el enfrentamiento decisivo de la guerra.

En esta batalla, el mismo Santa Anna comandaba al ejército mexicano pero tras la aplastante derrota sufrida fue capturado por los texanos, tras esto y con la desoladora pérdida de 600 hombres y más 740 capturados, Santa Anna no tuvo más  opción que firmar el 14 de mayo de 1836 el Tratado de Velasco, reconociendo de este modo independencia de Texas  y la creación de la República de Texas.

Después de la independencia

A partir de ese momento, Texas se convirtió en un territorio independiente con sus propias leyes y gobiernos, sin embargo, el interés inicial de los Estados Unidos de que esta región formara parte de su territorio seguía en pie, por lo tanto 29 de diciembre de 1845 el  presidente James K. Polk declara que Texas pasa a ser un nuevo estado perteneciente a los Estados Unidos.

Sin embargo, el gobierno mexicano no reconoce este decreto lo que trajo como consecuencia una nueva guerra esta vez entre México y Estados Unidos, en la que el primer país además d perder definitivamente el control sobre Texas, pierde  la mitad de su territorio.

Hoy día, Texas tiene un vasto territorio de 696.241 km²  lo que lo convierte en el segundo estado más grande de Estados Unidos,  siendo también el segundo más poblado, siendo precisamente la población extranjera de mayor numero la mexicana, debido a que por su cercanía con el actual territorio de México es la ciudad preferida por muchos para buscar empleo y mejoras económicas.

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