Historia de México

Maximiliano y Carlota en el Castillo de Chapultepec

Entre los años 1875 y 1877 se construyó en México una imponente residencia  por orden del virrey Bernardo de Gálvez y Madrid con el objetivo de usarla como su casa de verano. El sitio escogido para esta construcción fue el  el cerro del Chapulín (Chapultepec en náhuatl), razón por la que pasó a la historia como el Castillo de Chapultepec.

Sin embargo, el uso para el que fue concebido el proyecto, ser un palacio real, no se daría hasta unos cuantos años más adelante. En la época de la independencia las instalaciones del castillo fueron abandonadas, pero a partir de 1833 funcionó en sus instalaciones el Colegio Militar, siendo la cuna de los llamados niños héroes; tras la intervención estadounidense (1847) pasó nuevamente al abandono.

Maximiliano y Carlota en el Castillo de Chapultepec

Maximiliano y Carlota en el Castillo de ChapultepecEn 1864 se remodeló y se volvieron a abrir las puertas del castillo en este caso, para convertirse en la residencia oficial del emperador Maximiliano de Habsburgo, mejor conocido como Maximiliano I de México, y su esposa la emperatriz Carlota.

El problema estuvo en que tras la llegada del matrimonio, el castillo estaba prácticamente inhabitable, de acuerdo con la historia, carecía de ventanas, las puertas no tenían cerraduras, el piso estaba en pésimo estado al igual que las paredes que además estaban sucias. Como si esto fuera poco, el castillo estaba lleno de tantos insectos, al punto de que la primera noche que pasaron en el lugar no pudieron dormir.

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Sin embargo, Maximiliano estaba empeñado es construir un verdadero palacio, por esto contrató a arquitectos europeos y mexicanos, entre ellos Julius Hoffman, Carl Gangolf Kayser, Carlos Schaffer, Eleuterio Méndez y Ramón Rodríguez Arangoity para hacer todas las remodelaciones necesarias y dejar en excelentes condiciones al palacio imperial.

Entre las remodelaciones que se realizaron a la edificación estuvieron la construcción de un balcón (que da hacia el actual Paseo de la Reforma) que le permitía a Carlota ver diariamente a su esposo mientras este iba y veía de la ciudad, aunque no se sabe si esto lo hacía por amor e interés o por celos.

Sin importar el motivo, lo cierto es que el matrimonio a pesar de ser relativamente joven (se habían casado en 1857), atravesaba serias dificultades, por eso dormían en habitaciones separadas y nunca tuvieron hijos, pero como esta situación afectaba la sucesión real, adoptaron al nieto de Agustín de Iturbide.

En 1866, Maximiliano perdió el apoyo europeo debido a las medidas de corte liberal que implementó, entre ellas la prohibición de castigos corporales, garantía del pago de salarios, derecho a servicios médicos y educación, entre otras. A partir de entonces el Segundo Imperio Mexicano quedaba completamente solo, lo que aceleró su caída.

Por este motivo, Carlota, quien procedía de una familia real, salió del castillo en busca de apoyo de Francia y del Vaticano, siendo esta la última vez que estaría en suelo mexicano, aunque sus planes eran regresar.

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Maximiliano seguía solo en México tratando de defender su imperio, pero ya todo estaba perdido. El 14 de  junio de 1867, los liberales encabezados por Benito Juárez, tomaron Ciudad de México, capturaron a Maximiliano y cinco días después el 19 de junio fue fusilado en el Cerro de las Campanas, lo que ponía fin a la historia del emperador y su esposa Carlota, quien falleció en 1927.

Tras servir de residencia oficial, el Castillo de Chapultepec fue reabierto casi diez años más tarde como sede del primer observatorio astronómico de México, posteriormente se convirtió en la residencia oficial presidencial hasta el 3 de febrero de 1939, cuando pasa a ser sede del Museo Nacional de Historia.