Historia de México

Qué es un relato histórico

Episodios importantes de la historia Mexicana como la conquista de México, la independencia de los países hispanoamericanos, la primera y la segunda guerra mundial, la caída del muro de merlín, la guerra por la independencia de Texas, la gran migración de estados unidos,  por mencionar solo unos, han sido el tema base de innumerables relatos que los recrean y nos permiten conocer qué sucedió realmente.

Este tipo de relatos es lo que conocemos como relato histórico, y son de lo que hablaremos y daremos ejemplos en este artículo.

¿Qué es un relato histórico?

El relato es la narración cronológica y detallada de hechos acontecidos en el pasado. Por estar enmarcado en el relato generalmente está estructurado por tres partes bien definidas, siendo estas la introducción, desarrollo y conclusión.

Qué es un relato históricoEscribir un relato es mucho más que escribir un cuento ¿por qué? Porque los cuentos pueden ser producto de la creatividad e imaginación del escritor mientras que el relato debe ser objetivo y realista, es decir, contar con información fidedigna y que en realidad ocurrió. Por esto, quien lo escribe debe estar muy bien documentado o contar con una fuente de información que le permita narrar lo que sucedió de forma correcta.

Características de un relato histórico

Dos características importantes del relato son la objetividad y la claridad.

Es necesario que el texto sea entendible por los lectores, usando para ello un lenguaje sencillo y claro, asimismo el relato debe ser objetivo es decir, apegarse a la realidad, no exagerar las virtudes de los protagonistas, o añadir elementos fantasiosos al relato.

Elementos de un relato histórico

Los  protagonistas: si bien son muchos los personajes que pusieron estar  presentes en determinado suceso, generalmente se toma uno o varios de estos para que los acontecimientos giren en torno a ellos.  Es decir, se cuenta la historia desde su punto de vista o tomando como base los sucesos en los que este tuvo que ver o que lo afectaron.

El tiempo: Se trata de determinar y tener claro en qué época sucedieron los hechos. Esto es muy importante porque conocer a la perfección la época de la que se habla permitirá que todo lo que se nombre en la narración tenga concordancia con lo que se vivió y existía en esa época.

El  lugar: ¿dónde acontecieron los hechos?, ¿qué características tenia el lugar? Al igual que se debe conocer muy bien el tiempo, se debe conocer bien el lugar para así no cometer errores de contexto.

Motivaciones: el escritor trata de demostrar que motivó a los protagonistas a actuar de una u otra forma para de esta manera ayudar al lector a conocer mejor de quien se escribe.

Dificultades: en la historia no todo siempre ocurrió como se planeó, el surgimiento de dificultades pudo haber exigido un cambio de planes por parte de los protagonistas. Escribir sobre esto puede dejar claro de que se trata de un relato realista y confiable, donde se cuenta no solo lo bueno sino también lo malo.

Estructura de un relato

El relato comienza con una introducción que sirve para presentar el tema que se desarrollará. Posteriormente aparece la parte más importante, el desarrollo, donde de forma detallada y coherente se cuentan los hechos acontecidos con el estilo que el autor escoja.

Por último llega el desenlace. Cuando se trata de sucesos históricos relativamente breves es fácil ponerle punto final al relato, en cambio cuando son sucesos más amplios o que abarcaron un mayor período de tiempo puede que esto sea más complicado. Sin embargo en ambos casos el escritor debe seleccionar un momento de la historia y ponerle punto final al relato, este no puede quedar abierto porque se supone que fue un hecho que ya ocurrió y como tal tuvo final.

Tipos de relato

Novela histórica: Por lo general es un relato extenso de una época o suceso. A lo largo de sus páginas  detalla muy bien el contexto donde se desarrollaron los hechos e incluye varios personajes (reales  y ficticios) que ayudan a comprender la trama.

Biografía: Narra detalles de la vida de un personaje histórico.

Documental: Es un relato de corte periodístico. Carece de personajes pero puede incluir el testimonio en primera persona de protagonistas reales.

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Ejemplo de relato histórico corto

Relato Histórico de la Independencia de Texas

la Independencia de Texas

Si consultas un mapa del continente americano verás que Texas se ubica al sur de los Estados Unidos, sin embargo hasta 1848 cuando se independizó, pertenecía a México.

Todo comenzó en 1821 cuando el Primer Emperador de México da una concesión a Moises Austin y su hijo Stephan Austin para que colonizaran y gobernaran sobre el territorio de Texas el cual formaba parte del estado de Coahuila y Texas.

En consecuencia, a Texas comenzaron a llegar en 1823 familias extranjeras:anglosajonas, latinas y estadounidenses, además de esclavos y residentes de otras zonas de México quienes conformarían la colonia de Texas, que llegó a tener unos 18000 habitantes.

La zona fue gobernada por Stephan Austin desde 1823 hasta 1835 y a partir de marzo de 1936 por David Bumett.

Entre tanto, en el año 1827 los Estados Unidos ofrecen una alta suma de dinero, un millón de dólares por la comprar de Texas y posteriormente en 1829 se aumenta la cantidad a cinco millones de dólares. En ambos casos la oferta es rechazada por el entonces presidente de México Vicente Guerrero.

Sin embargo, debido a la influencia de los Estados Unidos creció en los colonos tejanos la necesidad y el deseo de independizarse para formar una república de manera que le solicitan a Antonio López de Santa Anna la libertad, pero este se niega a concedérsela.

Como resultado de esto aunado a la derogación de la constitución federal de 1824, al asesinato de un colono por parte del ejército mexicano y la represión de Santa Anna contra los rebeldes, el 2 de octubre de 1835 inició la guerra de independencia de Texas también conocida como Revolución de Texas, un enfrentamiento que puso en el campo de batalla al ejército de México con los rebeldes tejanos.

La batalla de Los González ocurrida en el territorio de Texas fue la primera de la guerra y en esta los tejanos tomaron el control de La Bahía y San Antonio Béjar.

En cuanto los conflictos aumentaban, el ejército mexicano logró ganar la mayor cantidad de batallas con relativa facilidad demostrando de esta manera su superioridad y sintiéndose seguros de salir victoriosos de la guerra.

Pero el panorama cambiaría de manera sorprendente. Estas batallas no habían significado el fin de la guerra, sino que este llegó el 21 de abril de 1836 en la batalla de San Jacinto, en la que los rebeldes de Texas liderados por el general Samuel Houston y apoyados por los Estados Unidos, obtuvieron una aplastante victoria en tan solo 18 minutos contra los mexicanos comandados por Santa Anna.

Como resultado, el propio Santa Anna es  apresado por los rebeldes y obligado a firmar el 14 de mayo de 1836 el Tratado de Velasco en el que se reconocía la independencia y la creación de la República de Texas.

A partir de entonces, Texas vivió una década como país independiente hasta que pasó a formar parte de los 50 estados que conforman los Estados Unidos de Norteamérica.

Relato Histórico de la Gran Migración

Relato Histórico de la Gran Migración<

Entre los años 1910 y 1930 y posteriormente entre la década de los 40 y los 70  se produjo en los Estados Unidos un fenómeno conocido como la gran migración o gran migración negra.

Este suceso llevó a aproximadamente unos seis millones de afroamericanos a un desplazamiento interno desde  los estados del sur hasta los ubicados en el  medio oeste, noroeste y oeste del país.

Los estados de los que procedían la mayor cantidad de migrantes fueron Alabama, Georgia, Luisiana y Mississippi y los destinos preferidos fueron Chicago, Detroit, Illinois, Nueva York, Pensilvania y Washington.

Los afroamericanos que vivían en Estados Unidos desde la abolición de la esclavitud, sufrían por la discriminación y segregación racial que en muchas ciudades era cada vez mayor.

De hecho, desde el año 1876 se comenzaron a cumplir en los estados del sur las Leyes Jim Crow gracias a las cuales se propiciaba y oficializaba la segregación en todos los lugares públicos y transportes. Asimismo se les consideraba ciudadanos de tercera pues no tenían derecho a votar y lo que era peor, no tenían acceso a la educación.

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Además, la mayoría de los afroamericanos se veían con escasas posibilidades de prosperar económicamente o de por lo menos tener el ingreso para cubrir sus gastos básicos y los de sus familias.

El sueldo que recibían la mayoría de estos era bastante bajo en comparación con el tiempo y esfuerzo que invertían en las jornadas laborales, aunado a las condiciones de los lugares donde se desempeñaban.

Al finalizar la Primera Guerra Mundial en 1918 se abre un posible campo de trabajo para estas personas: las fábricas ubicadas al norte de los Estados Unidos las cuales habían perdido gran cantidad de sus trabajadores blancos pues habían partido al combate.

Otras empresas también necesitaban mano de obra, entre estas la Pensilvania Railroad y la Illinois Central Railroad quienes hasta le llegaron a pagar a miles de afroamericanos los gastos de viaje desde el sur.

Todas estas situaciones llevaron a que miles de afroamericanos decidieran dejar el sur y partir al norte, Sin embargo, aquí tampoco encontraron lo que buscaban pues también existía la segregación y discriminación, aunque en menor grado que en los estados del sur.

Ahora bien, para algunos estudiosos la gran migración comprendió dos partes, la primera que fue de 1910 a 1930 y que se detuvo por la gran depresión de 1929 y la segunda migración ocurrida entre las décadas de 1940 hasta 1970.

En esta nueva etapa muchos migrantes seguían desplazándose hasta el norte pero la mayor cantidad lo hizo hacia el Oeste, y nuevamente aunque tenían mejores condiciones de vida que los lugares de los que procedían seguían sufriendo por la discriminación racial

Estos movimientos migratorios cambiaron para siempre la vida de los Estados Unidos, pues a raíz de ellos se crearon asociaciones que ayudaban a los negros, movilizaciones en reclamo de sus derechos.

Además de esto la cultura afroamericana se expandió por todo el país, mezclándose con la cultura local y trayendo consigo una diversidad bastante pintoresca especialmente en los campos de la música, el arte, la literatura

Relato histórico de la Segunda Guerra Mundial

Relato histórico de la Segunda Guerra Mundial

Transcurría agosto de 1939, cuando Alemania y la Unión Soviética firmaron un pacto de no agresión, el cual en realidad era un acuerdo secreto para dividirse Polonia.

Así, a las 4:45am del 1 de septiembre de 1939, Hitler desplazó sus tropas a Polonia. En respuesta, Gran Bretaña y Francia le declaran la guerra dos días después.

Sin embargo, el 17 de septiembre, las tropas soviéticas invadieron Polonia desde el este. Había comenzado la segunda guerra mundial.

Durante los primeros años de la guerra, los soviéticos obligaron rápidamente a Estonia, Letonia y Lituania a que permitiesen tropas en su suelo.

Cuando se le pidió a Finlandia lo mismo, rehusó, y fue invadida por los soviéticos el 30 de noviembre de 1939.

El 8 de abril de 1940, Gran Bretaña y Francia comenzaron a sembrar de minas las aguas de Noruega. Al día siguiente, las tropas alemanas desembarcaron de manera inesperada tanto en Noruega como en Dinamarca.

El 14 de mayo de 1940 ya habían caído los Países Bajos. Entonces, avanzando rápidamente por el norte de Francia, las tropas alemanas cercaron a miles de soldados británicos, franceses y belgas.

El 10 de junio un nuevo país aparece en la escena. Italia declara la guerra a Gran Bretaña y a Francia. Cuatro días después, París cayó ante los alemanes.

A pesar de quedarse sola, Gran Bretaña no se rindió, por esto el 16 de julio, Hitler ordenó que se hiciesen planes para la “operación león marino”, una invasión de las Islas Británicas.

Posteriormente, en septiembre también se une a la guerra Japón, invadiendo en primer lugar a Indochina y adueñándose de muchas oras regiones asiáticas e islas del pacifico.

Mientras tanto, Alemania e Italia extendían su control sobre los Balcanes. Hitler envió sus tropas a Yugoslavia y Grecia el 6 de abril de 1941. Yugoslavia cayó en menos de dos semanas, a la que le siguió Grecia antes de mediados de mayo.

En sus ansias de poder, Hitler preparó a sus tropas para una arremetida contra la Unión Soviética, su aliada en la campaña polaca.

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Lanzaron su ataque el 22 de junio de 1941 y avanzaron cosechando victoria tras victoria. Leningrado parecía estar a punto de caer, y a comienzos de diciembre los alemanes estaban a las puertas de Moscú.

Los soldados soviéticos, recuperados ya de su golpe inicial y estando mejor equipados para la guerra invernal que sus oponentes, detuvieron la fuerza inexorable alemana. De hecho, incluso los obligaron a batirse en retirada.

Al verano siguiente los alemanes volvieron a la carga. No obstante, su ataque a Stalingrado fue su perdición. A comienzos de 1943, los soviéticos rodearon a decenas de miles de soldados y les obligaron a rendirse.

Las bombas de los ejércitos aliados que caían sobre su territorio, convencieron a los alemanes de que la derrota era inevitable.

Sin embargo, aún faltaba un golpe, el 6 de junio de 1944, desembarcaron en Normandía, tomando por asalto las playas francesas.

El fin de la segunda mundial llegó un año después. El 6 de agosto, Estados Unidos arrojó una bomba atómica sobre Hiroshima y tres días después otra sobre Nagasaki que obligaron a Japón a rendirse.

Relato Histórico de la Caída del Muro de Berlín

Relato Histórico de la Caída del Muro de Berlín

El 9 de noviembre de 1989 ocurrió algo sorprendente. Cientos de personas eufóricas escalaban el muro de Berlín y otras miles cruzaban los pasos fronterizos. El muro de Berlín o muro de la vergüenza, por fin había caído.

Pero ¿cómo comenzó esta historia?

Sus orígenes se remontan a la segunda guerra mundial. Tras la victoria sobre la Alemania nazi; la Unión Soviética, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia acordaron compartir Berlín.

Por esta razón, en 1945 Alemania y la ciudad de Berlín quedaron divididas en cuatro sectores administrados por una comisión militar cuatripartita.

Pero muy pronto y como era de esperarse, comenzaron los problemas por ideologías distintas. La Unión Soviética quería que en todo Berlín se instaurara una administración comunista, pero el resto de las potencias fomentaban en sus sectores un sistema de carácter pluralista.

Para los soviéticos, que gobernaba el sector oriental de la ciudad, el enclave occidental constituía un elemento extranjero peligroso. Por esta razón, en junio de 1948 bloquearon totalmente el tráfico terrestre de los sectores occidentales para obligarles a renunciar a sus derechos sobre la ciudad.

Como consecuencia, en 1949 se fundaron dos estados alemanes: la República Federal de Alemania (Alemania del Oeste) y la República Democrática Alemana (Alemania del Este). A partir de este momento Berlín tenía dos gobiernos y dos monedas.

El mayor problema para los soviéticos vino producto de las marcadas diferencias económicas y condiciones de vida de las dos regiones, lo que provocó un éxodo de uno mil alemanes desde el Este al Oeste.

Como respuesta a esta situación, en horas de la mañana del 13 de agosto de 1961, guardias armados y trabajadores de Alemania oriental comenzaron a  levantar un muro que serviría para separar la Alemania Democrática de la Federal. Estaban dividiendo literalmente Berlín en dos partes, este y oeste.

El icónico muro de Berlín no solo detuvo el paso de refugiados sino que también separó a familiares y amigos.

Veintiocho meses después de haber sido construcción, a los habitantes de la parte occidental se les permitió ir por un día a Berlín oriental a visitar a sus familiares.

Posteriormente, tras un acuerdo entre las cuatro potencias, en la década de los setenta se comenzaron a permitir llamadas telefónicas y visitas entre los habitantes de las dos zonas.

Pero la gente quería más, quería una sola Berlín. Por esto, en septiembre de 1989 el mundo presenció cómo un río de refugiados del Este llegaban al Oeste, donde eran recibidos con  aplausos y abrazos. El entusiasmo era descontrolado y la emoción indescriptible.

A pesar de esto, los soviéticos se negaron a llevar a cabo reformas radicales, como consecuencia, en octubre y noviembre de 1989 más de un millón de alemanes orientales se manifestaron pacíficamente en Leipzig, Berlín oriental y otras ciudades.

Al gobierno de la Alemania oriental no le quedó otra opción que ceder y, después de veintiocho años, el 9 de noviembre de 1989, abrió el muro de Berlín, el cual cayó literalmente, de la noche a la mañana. Finalmente, su demolición comenzó en el año 1990.