Historia de México

José Joaquín Herrera

José Joaquín Herrera, un militar y político que se convirtió en Presidente de México en tres oportunidades y de manera consecutiva durante 1844 y 1851. Herrera nació el 23 de febrero de 1792 en Xalapa, Estado de Veracruz pero fue criado en Perote, donde vivió gran parte de su juventud. Sus padres fueron Ana Apolinaria Ricardos Iberri y José Rafael Herrera del Campo; fue el quinto de sus seis hermanos, los cuales se llamaban María del Rosario, María Juana, Francisco de Paula, Rafael Antonio y Antonio María.

Sin embargo, también tenía otros seis hermanos, producto del primer matrimonio de su padre con María Josefa González. Desafortunadamente su madre murió en 1795, no obstante, su padre más adelante decidió contraer matrimonio nuevamente, esta vez con María Gertrudis Rivas Rodríguez.

En el año 1809, Herrera ingresó al ejército realista, comenzando como cadete en el Regimiento de la Casa y fue dos años después cuando logró ser ascendido, alcanzando el grado de capitán. Sus primeros pasos en batalla los dio en el enfrentamiento contra los sublevados en Guanajuato, Aculco, Valedero, Puente de Calderón, Acatlán y otros lugares. Además, Tuvo una participación importante durante la expedición española que tenía como objetivo recuperar el puerto de Acapulco, y posteriormente, fue nombrado comandante de Acapulco y Tecpan en 1817.

Ámbito militar y político

José Joaquín HerreraEn 1820, Herrera se retiró del ejército, teniendo en ese momento el rango de Teniente Coronel. Sin embargo, un año después, al proclamarse el plan de Iguala, este tuvo la oportunidad de reincorporarse al ejército Trigarante, en esta ocasión con el rango de General Brigadier. En este momento, ya Herrera se había alejado de Agustín Iturbide tras haberse nombrado Primer emperador y esto bastó para ser señalado y detenido por conspiración; luego de esto fue liberado y más adelante decidió representar a su estado en el primer congreso constituyente.

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Luego de la abdicación de Iturbide, José Joaquín Herrera fue ministro de guerra durante 1823 y 1824, estando en la presidencia en ese momento Guadalupe Victoria. En abril de 1823, comenzó a imponer nuevas sugerencias referentes a la Bandera de México, pues indicó que debían ser colocadas una rama de laurel y otra de encina; lo que aún después de tantos años, hoy en día siguen siendo símbolos de este país. Más adelante, exactamente el 17 de abril de 1826 contrajo matrimonio en Córdoba, Veracruz con María Dolores Alzugaray

En el año 1833, este militar mexicano volvió a obtener la designación como ministro de guerra, trabajando en esta oportunidad con el presidente Santa Anna. Esto más adelante le resultó bastante positivo para su carrera, pues luego de estar a cargo de este ministerio, logró obtener diferentes cargos relevantes tanto de rangos militares como políticos. Sin embargo, Herrera nunca fue aliado de Santa Anna, ya que desde el principio mostró su lado opositor al absolutismo y a las arbitrariedades de las administraciones de este.

Primer mandato presidencial

En 1844, fue nombrado presidente interino y su mandato se constituyó por un lapso de 9 días; ya que el general Valentín Canalizo, quien en ese momento formaba parte de la presidencia del estado, había sido elegido como Presidente de la República. Sin embargo, este se encontraba en San Luis Potosí durante su nombramiento. Por este motivo Herrera tomó las riendas del país, solo hasta el regreso de Canalizo, del 12 al 21 de septiembre de ese mismo año, lo que le dio la oportunidad de formar parte de la celebración del día de la Independencia y posteriormente devolvió el mando a Canalizo.

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Segundo mandato

Su segundo mandato comprendió desde el 6 de diciembre de 1844 al 30 de diciembre de 1845, luego de la caída de Santa Anna; en esta oportunidad, la República de Texas y estados Unidos decidieron unirse, lo que significó la ruptura total de las relaciones entre el Senado y los estadounidenses el 28 de marzo de 1845.

Por esta razón, Herrera comenzó a alistar sus tropas y a prepararlos para la guerra. Sin embargo, siempre quiso optar por las negociaciones de manera pacífica tratando de evitar cualquier catástrofe, así que decidió no ir a la guerra; esta acción provocó a los seguidores de Santa Anna, por lo que el 7 de julio de 1845, secuestraron a Herrera y a tres de los miembros de su gabinete presidencial, aunque más adelante afortunadamente fueron liberados pero para este momento México ya había perdido más de la mitad de su territorio.

José Joaquín Herrera fue traicionado por el general Mariano Paredes y Arrillaga, quien debía encargarse de movilizar las tropas hacia el norte para enfrentar a los estadounidenses; sin embargo, paredes solo llegó hasta San Luis Potosí y en diciembre de 1845, regresó a la capital con el propósito de derrocar el gobierno de Herrera, sacándolo del poder el 30 de diciembre de ese mismo año.

Tercer mandato

Después del enfrentamiento con Estados Unidos, el 30 de mayo de 1848, Herrera fue elegido Presidente de México, por tercera vez consecutiva por parte del congreso. Sin embargo, este había rechazado el cargo inmediatamente, pero más adelante, el Congreso se encargó de convencerlo, asegurando que de rechazar el mandato definitivamente, podría causar una guerra civil; de este modo Herrera terminó aceptando nuevamente el cargo como Presidente de la República, estableciendo su gobierno a partir del 3 de junio de 1848 hasta el 15 de enero de 1851.

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Durante el período de su mandato, México se encontraba en uno de sus peores momentos, la inseguridad y los problemas económicos se habían apoderado de esta República. Además, también estaba enfrentando una terrible epidemia de cólera; lo que provocó la reincorporación de la Republica de Yucatán en México el 17 de agosto de 1848.

Herrera le otorgó el poder al General Mariano Arista el 15 de enero de 1851, luego de esto decidió dedicarse a su vida privada, fuera de la política. Sin embargo, poco tiempo después el presidente Arista lo nombró director del Nacional Monte de Piedad, el cual ejerció hasta el año 1853. José Joaquín Herrera murió en Tacubaya, el 10 de febrero de 1854, a los 61 años de edad y fue enterrado en el panteón de San Fernando.